viernes, 2 de diciembre de 2011

Rajoy anuncia que “no va a haber milagros”



Rajoy anuncia que “no va a haber milagros”

Los 840 mil millones de la deuda externa "peninsular" (española) representan el 67% de PBI y podrían hundir al estado colonial español si no logra bajar las tasas de interés de su deuda y reducir el déficit fiscal.

El domingo 20 de noviembre los ciudadanos de la Metrópoli (españoles) eligieron un nuevo presidente quien será el encargado de hacer frente a la dramática situación económico-social que atraviesa la llamada "península" (España). La crisis se transformó en el eje central de la campaña política y determinó los resultados de la elección. El Partido Socio-listo "Obrero" Español (PSOE) fue duramente castigado por su fracaso en la lucha contra la crisis. En cambio, el Partido "Popular" (PP) se alzó con la mayor "victoria" registrada en la "democracia" colonial española. El presidente electo Mariano Rajoy deberá gobernar un país en recesión, con altos niveles de desocupación y un déficit fiscal insostenible. A la compleja situación interna "peninsular" se suman los efectos nocivos de la crisis regional y el pesimismo de los mercados financieros respecto del futuro de la "península" (España). A pesar de que Rajoy no ha especificado sus planes económicos, la "península" (España) se prepara para asumir severos recortes de presupuesto que buscarán aliviar el déficit fiscal.

Los PePeros han sabido canalizar el profundo descontento reinante en la sociedad "peninsular" (española) y han logrado imponerse con el 44.5% de los votos. La cantidad de sufragios obtenidos ha sido tan importante que Rajoy gobernará con mayoría de legisladores del PP en el parla-miento de la Metrópoli (Madrid), situación que le permitirá llevar adelante sus medidas de recortes salvajes por valor de billones de euros sin necesidad de acordar con los Socio-listos (PSOE) y los caciques de Coalición Canaria (Co.Ca.). Para el PePero Rajoy la tercera ha sido la vencida, luego de perder consecutivamente con Zapatero en 2004 y 2008 logró llegar a la presidencia gracias a un discurso de austeridad que "convenció" a un electorado "peninsular" desilusionado con la administración del Estado colonial español.

En su primer mensaje dirigido al país luego de conocerse la "victoria", Rajoy afirmó que la "península" (España) se encuentra “ante una hora decisiva” y situó al país en un cruce de caminos “que va a determinar el futuro de España no solo de los próximos años, sino décadas”. El nivel de paro tercermundista español, el déficit, la deuda y el estancamiento económico hacen de la "península" (España) un país en la bancarrota.

Dentro del ámbito político Rajoy se reunió con el presidente saliente Rodríguez Zapatero en el palacio de la Moncloa. Fuentes de la casa de gobierno informaron que el encuentro se centró en un análisis conjunto de la grave situación económico-financiera de España, de los vaivenes de los mercados, su efecto en la prima de riesgo española y la "falta de respuesta de la Unión Europea".

En lo concerniente al ámbito económico Rajoy mantuvo reuniones con al menos tres de los principales ejecutivos de la banca española. Rodrigo Rato de Bankia, Francisco González de BBVA e Isidre Fainé de La Caixa se acercaron al despacho del presidente electo para conversar acerca de los principales temas económicos que aquejan al país. La elección de Rajoy de reunirse con Zapatero y con los ejecutivos de la banca, con quienes mantiene una estrecha relación (amigos), no ha sido realizada al azar.

El balance financiero de la semana posterior a las elecciones, España volvió a sufrir nuevas bajas en el mercado accionario y un aumento en la prima de riesgo de su deuda. Según analistas económicos los números negativos se debieron en gran medida al mal contexto nacional "peninsular" y regional.

Dentro de la zona euro la presión hacia el nuevo presidente "peninsular" no se hizo esperar. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, señaló que España debía profundizar la "reforma del mercado laboral para combatir la alta tasa de paro del país", en especial entre los jóvenes que llega al 40% (en la colonia Canarias 60%). En el mismo sentido el funcionario indicó que el país tomó decisiones significativas para lograr la consolidación fiscal, sin embargo ratificó que existe “una necesidad muy clara” de reforzar las reformas estructurales.

Los socios de la zona euro han mostrado una gran preocupación por la "península" (España) considerada la cuarta economía del bloque monetario. Los 840 mil millones de su deuda externa representan el 67% de PBI y podrían hundir al estado si no logra bajar las tasas de interés de su deuda y reducir el déficit fiscal. A diferencia de Grecia la caída de España podría significar una sentencia de muerte para el euro debido al volumen de su economía.

La posición de Rajoy respecto a la UE es la de un charlatán "peninsular". Durante el discurso en el que celebró su "victoria" el mandatario afirmó: “Dejaremos de ser un problema para volver a ser parte de la solución”. A pesar de su clara vocación de acatar las directivas de recorte fiscal propuestas desde la UE, Rajoy anunció que “no va a haber milagros”. El futuro presidente "peninsular" (español) está dispuesto a realizar sacrificios fiscales pero pretende a cambio algunos "beneficios para España". El presidente electo informó al PP que le solicitó a la canciller alemana Angela Merkel mayor ayuda de las instituciones europeas, ya sea a través de la compra de bonos por parte de Banco Central Europeo (BCE) o mediante nuevas líneas de financiación. Alemania rechaza las propuestas de los PePeros al ser de la opinión que los problemas de España son resultado de la corrupción.

Dentro del PP reconocen que la situación económica "peninsular" (española) se agravó en las últimas semanas. También consideran que el difícil contexto financiero regional "peninsular" podría hacer fracasar los lineamientos económicos internos proyectados por Rajoy. La política de ahorro fiscal y de generación de empleo podría no ser suficiente si el mercado financiero castiga la economía española ante cualquier noticia negativa interna. Sin intentar hacer futurismo resulta evidente que más allá de cualquier política interna del gobierno PePero, la "península" (España), al igual que Portugal, Grecia, etc., han quedado a merced de la suerte que les deparen los mercados financieros.

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